Curiosidades sobre las velas de cera que quizá no conocías

1. Las velas de cera son más antiguas de lo que imaginas
Se usaban ya en civilizaciones antiguas como fuente de luz y en rituales, mucho antes de la electricidad.

2. No todas las ceras se comportan igual
La cera natural (soja, abeja, coco…) arde de forma más lenta y uniforme que las ceras parafinadas, lo que alarga la duración de la vela.

3. La mecha lo cambia todo
El tipo y grosor de la mecha influye directamente en la llama, el consumo de cera y en que la vela se queme de manera correcta.

4. El aroma se libera con el calor, no con la llama
El perfume de una vela se activa cuando la cera se funde, no cuando la llama es más grande.

5. Las velas también crean ambiente emocional
Encender una vela puede generar sensaciones de calma, recogimiento o bienestar, por eso se usan tanto en momentos de relajación y autocuidado.

6. La primera quema es clave
Si no se deja que la cera se derrita hasta los bordes en el primer encendido, puede formarse el llamado “túnel”.

7. Cada vela artesanal es única
Pequeñas variaciones en color, textura o acabado son normales y reflejan su elaboración manual.

8. La cera natural es una opción más consciente
Suele ser biodegradable y producir menos residuos, lo que la convierte en una alternativa más sostenible.


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